Hubo un momento, hace no mucho, en que no sabíamos si Sami llegaría a existir.
No por falta de fe en el proyecto, eso nunca nos faltó. Sino porque hacer un videojuego desde Perú, con recursos limitados, en medio del caos emocional que se agudizó con la pandemia, es un acto de resiliencia perenne. Hubo noches en que el proyecto avanzaba más por amor que por recursos. Inició cuando ganamos un fondo pequeño del Ministerio de Producción, pasando por uno más grande del Ministerio de Cultura del Perú, y hasta ahora, en el que estamos hablando con empresas del mundo para ayudarnos a distribuir el juego. Todo ha sido paso a paso.
Por eso, cuando nos dijeron que Sami había sido reconocido como "Juego Más Esperado" en el Latinx Games Festival, durante la GDC Festival of Gaming 2026 en San Francisco - Estados Unidos, uno de los eventos más importantes del mundo en la industria de videojuegos, algo en el equipo se liberó de la mejor manera posible.

Lo que empezó como la necesidad urgente de crear algo que hablara de salud mental, de espiritualidad, de esa lucha invisible que vivimos todos durante la pandemia, hoy tiene nombre, identidad, y un lugar en el mapa global. Sami no es solo un videojuego.
Es una aventura sensorial con alma andina que narra la historia de Sunu, un padre que cruza escenarios oníricos tomados por el miedo y la oscuridad, y no para destruirlos, sino para sanarlos. El progreso en Sami no es dominación, es reconciliación y esperamos que su impacto se refleje más allá de las pantallas.
Dentro de lo que más nos emociona, lo que sentimos que es verdaderamente único, es la iniciativa Almas: cualquier persona en el mundo puede dejar un mensaje real a través de un formulario (https://www.samithegame.com/soul), y ese mensaje aparecerá dentro del juego cuando un jugador libere un alma corrupta, llamada sombra. Sus palabras sobre ansiedad, sobre amor, sobre seguir adelante sin importar qué, serán parte del universo de Sami. En una voz real dentro de una experiencia que habla precisamente de que no estamos solos, ni siquiera en otros planos.
Esta idea fue reconocida por Unity en su concurso Unity for Humanity 2025, donde Sami quedó entre los Top 11 de más de 550 proyectos internacionales presentados. Y ahora, el reconocimiento en la GDC llegó a más de 100,000 personas en pocas semanas, compartido orgánicamente por medios y comunidades del sector que simplemente sintieron que esta historia merecía ser contada.
Nosotros también lo sentimos. Todos los días.
¿Qué puedes hacer tú?
Si llegaste hasta aquí, ya eres parte de esto. Y hay tres cosas concretas que puedes hacer para impulsar el camino de Sami:
👉 Agrega Sami a tu Wishlist en Steam. Cada wishlist le dice al mundo que este juego importa. https://store.steampowered.com/app/3358740/SAMI/
👉 Deja tu mensaje en la iniciativa Almas. Cuéntanos algo sobre ti, sobre lo que has superado, sobre lo que te da esperanza. Esas palabras vivirán dentro del juego y aparecerán para dar fuerza a otros jugadores. https://samithegame.com/soul
👉 Comparte esto. Con alguien que lo necesite leer. Con alguien que ame los videojuegos. Con alguien que crea que Latinoamérica tiene algo importante que decirle al mundo.
Nosotros creemos que sí. Llevamos años intentándolo con cada decisión, cada nivel, cada línea de código y cada nota musical de este juego.
Porque, finalmente, una de las premisas de Sami es que la luz que necesitas puede venir de alguien que quizás nunca conozcas, y eso, es conexión. Sé esa luz que necesitamos para seguir adelante.
Sami existe porque no nos rendimos. Y ahora necesita que tú tampoco te rindas.
— El equipo de Mr. iO Games